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Mi experiencia en la India

Mi experiencia en la India

Recuerdo mi experiencia en la India como si fuera ayer. Ese olor a especias tan característico, el sonido ensordecedor del tráfico, la suciedad, las altas temperaturas que pasé en mi primer viaje y los momentos difíciles que viví estando sola. También recuerdo la libertad de recorrerme el sur de la India en moto, sus playas inimaginables, su gente abierta y la increíble naturaleza que esconde.

Con este post quiero plasmar mi experiencia en la India, tanto en el norte como en el sur. Fueron dos viajes complemente diferentes, con sensaciones similares pero no iguales, dos Indias en una.

Mi experiencia en la India

Mi compañera en uno de los trenes de la India

En varias ocasiones había dicho …. algún día iré a la India, algún día iré, y esa primera vez llegó en el 2016. Siempre dije que la India te llama y hoy por hoy, después de vivir mis dos viajes lo sigo diciendo. Cuando la gente me dice … no estoy preparada para ir, los entiendo perfectamente, yo tampoco lo estaba o eso creía y recibí su llamada. Parecerá una bobería pero para mi ese sentimiento existe, de hecho lo sigo sintiendo habitualmente en mi día a día, es un sentimiento que me dice que tengo que volver. Este año me lo he vuelto a plantear y dirán … ¿Estas loca?, ¿una tercera vez? Después de este post seguro que entiendes el porqué. 

Viaja sin prejuicios, viaja con el corazón 

Aquel día decidí clicar el botón de comprar y fue sin pensarlo. No tenía planeado ir a la India en ese momento, ni había buscado con quien, ni tampoco había indagado que tenia que visitar. Fue al comprar el billete cuando me informé un poco sobre todo lo que necesitaba para conocer el país.

Este viaje iba a ser el más difícil de todos los que había hecho y me daba un poco de miedo, pero algo en mi interior dijo … hoy es el día, hoy estas preparada para afrontar todo lo que vas a vivir, hoy no hay vuelta atrás en tu decisión, hoy cambiará el curso y la forma de ver la vida … y así fue.

Dani había ido a Bombay con anterioridad y bueno, como dice él … si pero no. Es decir, sí le había gustado, pero no era el momento de volver y tampoco lo tenía, ni tiene, entre sus próximos planes. Tenía muy claro que si no era con él y no encontraba alguna “víctima” que se apuntara a mi aventura, lo haría sola. La India me había llamado y tenía que ir para ver lo que me quería enseñar. Finalmente unos amigos se apuntaron a mitad de mi aventura y el resto de ella lo hice sola.

No me volví muy loca investigando las cosas que no me podía perder. Algo leí, pero leí poco comparado a como suelo prepararme los viajes. Recuerdo que compre la guía, que la leí un poco por encima y me la llevé para los ratos muertos (la saqué en pocas ocasiones). Allí ya preguntaría a la gente local qué era lo que no tenía que perderme.

Llegó el día de la salida del vuelo. Mi familia estaba atacada porque me iba a un país totalmente desconocido para mí, donde no había tratado nunca con su cultura ni con sus hábitos de vida. Todos me decían … ¡Escribe cuando llegues!, ¡no se te olvide!, ¡estamos pendiente del teléfono! Pero lo que mas me gustó, es que me dijeran … Pásalo bien, pero sobre todo empápate de cosas nuevas que eso es lo que te hace ser mejor persona. Ainss! es que adoro a mi familia, bueno, como todos ¿no? Estaba subida en el avión recordando la zona donde me iba a alojar una vez llegara a Delhi. Mis amigos llegaban el mismo día pero de madrugada, con lo que la primera toma de contacto la haría sola. Había dejado los prejuicios y la negatividad en casa, así que solo tenia que disfrutar y dejarme llevar por sensaciones. 

Me bajé del metro y sentí una bofetada en la cara de ese olor tan característico del que hablaba al principio. Era como una mezcla de especias, basura y polución. El ruido en la calle era horroroso, no había silencio como en España, allí todos tocaban la pita (claxon) y los escapes de los coches y motos me estaban dando dolor de cabeza. Bajé los escalones de la estación con miedo a lo desconocido, no sabía si seguir o dar marcha atrás. Estaba sola, no había nadie que me dijera venga vamos! pero cogí el toro por lo cuernos y salí de la estación sin mirar atrás, pensando en las cosas que me depararía este primer viaje a la India, que seguro que iba a ser especial. Empecé a notar el acoso de los hindúes nada más salir de la estación, algo común en toda Asia pero aquí es 10 veces más. Sin hacerles caso y teniendo muy claro (bueno, nada claro realmente jaja) a donde tenia que dirigirme, empecé a caminar. Seguían insistiendo, agarrándome, rodeándome, pero yo muy seria les decía “no thank you”. Alguien que tenga algo de miedo seguramente lo habría pasado muy mal.

Tras caminar un rato y eso que realmente la calle Main Bazar esta al lado de la estación, llegué. Si todo me parecía caótico, esa zona lo era aún más, aunque a decir verdad, siempre me ha gustado ese rollito de caos incontrolado (mi ciudad favorita es Bangkok). Habían muchos alojamientos en esta callencon lo que buscar un sitio para dormir no me resultó nada complicado.

calle Main Bazar, Delhi

Me pase el día explorando la zona. Viendo como venden, como trabajan, como viven, donde viven y en las condiciones en que lo hacen, algo súper impactante que me dejó de piedra.

Estaba acostumbrada a la pobreza, o eso creía, porque lo que pude vivir aquí, fue como si me echaran un jarro de agua fría por encima, prácticamente viven sin medios y el país tiene muy poca salubridad. 

Casas de Delhi

Tuve que mirar varias veces a otro lado cuando me pedía dinero alguna persona imposibilitada o un niño. Existen unas mafias en la India bastante conocidas sobre la explotación de personas con problemas y niños muy jóvenes. Los guías, conductores o gente de una casta más alta, dejan claro que no se debe fomentar esta práctica, ya que solo perjudica a la sociedad y aumentan este tipo de mafias. Según ellos, los verdaderos necesitados no piden dinero y es algo que pude comprobar de primera mano. 

Lo que me alegró en estos momentos fue poner el ojo detrás de la cámara y ver la India a través del visor. A los niños les gustan las fotos y flipan muchísimo cuando se ven en la pantalla. ¿Hay algo más bonito que la sonrisa de un niño?

Caras bonitas de la India

Sabía que la India no era limpia pero no la esperaba tan sucia. Las calles estaban llenas de papeles y plásticos, alimentos putrefactos, excrementos de animales y líquidos en mal estado. Para alguien que sea muy escrupuloso la cosa en la India se complica. Tenia que tener cuidado en donde pisaba y donde me sentaba, si a eso le añadimos las miles de personas en la calle, los coches, las motos, los tuk tuk, la infinidad de perros sarnosos y vacas de la zona, puede que quieras salir corriendo.

Mis amigos llegaron al día siguiente. Les había dicho claramente donde estaba ubicado mi guest house. Les mandé un mapa con la ubicación exacta y las indicaciones de como llegar desde la estación (luego descubrí un camino mas corto). Llegaban de madrugada, pero era demasiado tarde y aún no me habían llamado. ¿Qué estaría pasando? Finalmente me llamaron al día siguiente por la mañana. Aquella marabunta de gente local que me acosó nada más salir de la estación, los cogieron de “víctimas”. Les habían dicho que mi zona estaba cerrada porque había una fiesta (por la noche no había un alma en la calle) y un sinfín de mentiras para lograr llevárselos a un hotel súper caro y ellos llevarse una buena comisión. Aquí en la India la cosa va de comisiones, así que desgraciadamente hay una parte de ellos que son mentirosos e intentan buscarse la vida no siendo sinceros con el turista y solo ven rupias andantes, y hay otra pequeña parte que es muy legal y fiel a sus principios.

La india la puedes recorrer de varias maneras; en transportes públicos o en coche con conductor, en mi primer viaje hice la combinación de ambos. Cuando nos ofrecieron conocer una parte de la India con un conductor pensamos que era lo mejor ya que las distancias son enormes y por nuestra cuenta tardaríamos muchísimo más. De hecho lo sigo pensando, aunque nosotros tuvimos muy mala experiencia con el nuestro. Hay que decir que detrás de estos conductores hay un negocio montado. Algunos respetan tus decisiones y que otros claramente no, y ese fue desgraciadamente nuestro caso. Cuando voy a los sitios no me gusta tener hoteles contratados, por eso contratamos solo y exclusivamente el chófer “sin hoteles”. Por regla general, los chóferes te llevan a los hoteles que ellos quieren, así a ellos les dejan el alojamiento gratis y se llevan comisión por llevar al turista. Pero es que cuando tú contratas este servicio, que no es barato, ya estas pagando las comidas y los alojamientos del chófer, es decir, va incluido en el precio. Lo que ellos quieren es llevarse íntegramente el sueldo y las comisiones, y no gastarlo en habitaciones o comida.

Cuando nos subimos al coche noté algo que no me acaba de llenar. ¿Sábes esas personas que tienen algo que no te acaban de gustar?, pues eso me pasó con él. Durante los doce días que duró nuestro trayecto con chófer tuvimos que soportar portazos, malas caras  y malas contestaciones por su parte, y todo por no querer quedarnos en los hoteles de 30-40€ que nos recomendaba. ¿Porque me tenia que quedar en ese tipo de hotel cuando por 5€ me podía quedar en otro en perfectas condiciones? Había pagado sólo el coche y el chófer, no había concretado nada de hoteles. Claramente, me quería quedar donde me diera la gana. Esta fue mi experiencia con el conductor, que para nada tiene que ser la tuya. Es más, el conductor de unas chicas chilenas que conocimos era encantador, divertido y muy correcto. 

Otra de las cosas negativas con el conductor es que en todas las tiendas de textiles o tiendas que cosas típicas nos paraba (les dan algo de dinero por llevar al turista). No bastaba con la lucha continúa de los hoteles, sino que también tuvimos que luchar con las tiendas. Nos paraba en un mínimo de cinco tiendas por día y eran todas iguales. Para alguien que vaya a comprar le va estupendamente, pero nosotros le habíamos dicho claramente que no íbamos a comprar nada y que no queríamos perder el tiempo (una hora por tienda) en ese tipo de sitios. 

Tiendas de tela

Lo positivo de tener conductor es que a parte de pararte en lugares característicos, también te va dando información sobre la zona, sobre su religión,  sobre su cultura y lidia si tienes algún problema por el camino.

Si vas a recorrerte la India por tu cuenta tardarás muchísimo más porque el transporte público es muy lento.

Templo alejado de las rutas turísticas

Una de las cosas que me llamó la atención de la cultura de los mil dioses es que le rezan a todo. Pueden rezar a una moto, un coche, una vaca, o una rata. Da igual! jaja la cuestión es rezar.

Templo Karni Mata

India tiene mil maravillas para visitar y quien haya visto lo que ofrece este país sabe de lo que hablo. Todos los lugares esconden algo que te dejan sin aliento. Hay que decir que el sur ofrece cosas completamente diferentes a las del norte. 

Jaipur

Da igual si es un fuerte, un templo, un lago o el desierto, todos los lugares tiene una belleza muy característica. 

Fuerte de Mehrangarh, Jodphur

Desierto de Jaisalmer

Un sitio muy famoso y que no me defraudó fue el Taj Mahal. Es una autentica obra de arte construida por el hombre, es algo espectacular e imponente. Cuando lo vi, sentí esa grandiosidad que le caracteriza y al conocer su historia el sentimiento fue aún mayor. Es una preciosa demostración de amor. 

La ciudad de Agra le tiene que dar las gracias a este mausoleo porque si no llega a ser por el Taj Mahal, poco atractivo le queda a la ciudad.

Taj Mahal

No se si podría clasificar por orden de preferencia los lugares que visité durante mi primer año a la India, porque todos ocultan algo que te hace alucinar. Podría decir que Jodphur, Udaipur y Varanasi fueron los lugares que me aportaron algo más que los demás. Evidentemente mis gustos no tienen porque coincidir con los tuyos.

Jodphur

La romántica Udaipur

De todas las ciudades que visité Varanasi fue la que me robo completamente el corazón. Algo me decía que estaba en el sitio adecuado y en el momento justo. Benarés fue un gran descubrimiento, no solo por el lugar en sí, sino por lo que llegue a sentir a orillas del río Ganges, el más contaminado del mundo y en el que la gente va a morir. Es una ciudad llena de vida, de muerte, de magia y de mucho misticismo. Me dejaron ser cómplice de su peculiar cultura sobre la muerte y que logré entender sin juzgar. Este lugar marco un antes y un después en como ver la India. Hizo que las experiencias negativas que había vivido durante mi viaje se convirtieran en cosas banales. Estaba viviendo algo muy grande que me hacía tener la capacidad de olvidar todo.

Te dejo un post que dediqué exclusivamente a mi bonita y amada Vanaranasi, la ciudad sagrada de Varanasi.

Ghat en el amanecer

Compartiendo tuk tuk en Varanasi

Las vestimentas de las mujeres son preciosas, hasta la que tiene menos dinero va guapísima. Esos colores chillones, estampados y brillos de los sarees hacen de las calles de la India un espectáculo de color.

 Mi experiencia en la India

Familia celebrando un día especial

Nos colamos en una boda hindú y disfrutamos como niños pequeños. La gente no miraba como… ¿Quiénes son estos?. Ohhh pues somos los amigos de la novia jajaja. Comimos, bailamos y vivimos una verdadera fiesta. Todo el mundo sabía que nadie nos había invitado, o eso creo, pero allí la gente nos trataba como si fuéramos de la familia. 

Mi experiencia en la India

Infiltrados en una boda

¿Qué décir de la gente de la India? por un momento puedes sentirte acosada, decepcionada, desilusionada o contenta por haber encontrado gente maravillosa que se cruza en tu viaje.

Familia musulmana en Jaisalmer

Así fue en mi viaje en soledad, donde llegue a Auranbagad lugar donde se esconden las cuevas de Ellora y Ajanta. Tras siete horas subida en un tren muy al estilo hindú (donde van tres van siete) y con la casi necesidad de una implantación de prótesis de rodillas por no tener espacio para estirar las piernas, llegué a mi destino. ¿Qué me deparaba mi aventura por solitario?

Cada uno duerme donde puede

Tren hacia Auranbagad

A esas alturas de mi viaje las noticias anunciaban ola de calor y mi madre muy insistente como buena enfermera que es,  me escribía todos los días … “bebe mucha agua y no te deshidrates”. Las temperaturas que alcancé fueron bastante altas, algo que no me ayudaba en mi viaje. No podía ir fresca. No me podía poner pantalón corto, ni falda corta, ni ninguna prenda con la que se me vieran las piernas, ir tan “desnuda” no es aconsejable en un país como este, puedes tener bastantes problemas y más si vas sola.

Cuevas de Ajanta, Auranbag

Con cuarenta y cinco grados y una mochila de seis kilos a la espalda, anduve durante casi cinco horas en busca de alojamiento. ¿Qué pasaba? no era temporada alta con lo que deberían haber habitaciones disponibles. A cualquier puerta que tocaba me decían …” No rooms”, ” No rooms”. Daba igual que fuera un buen hotel o un cuchitril, todos me decían que NO! Anduve muchas horas y casi no sentía las piernas. Me dolía la cabeza del calor y la espalda de cargar tantas horas la mochila. No podía con mi alma! Realmente me pesaba todo el cuerpo. Fue un verdadero sufrimiento este tramo del viaje.

Estaba cansada del horroroso trayecto en tren, de estar sin comer, de esquivar a la gente que me quería estafar, de evitar sitios donde podía tener problemas por ir sola, de esquivar grupos de hombres por ser mujer, estaba cansada de todo, solo quería encontrar un sitio para alojarme y poderme refrescar. Casi cinco horas duró mi agonía. Por un momento me planteé dormir en el suelo, pensé .. “bueno no pasa nada, si no me dan alojamiento busco un sitio con afluencia de gente y me quedo allí a dormir”. Pensé tantas cosas, pero aquel hombre se puso por el camino. Ese hombre de unos 80 años, con cara sensible, arrugada, curtida de la vida y bonita. Con una sonrisa que le faltaban la mitad de los dientes pero que le llegaba hasta las orejas. Ese hombre que nada más verlo sientes ese sentimiento que tienes hacia las personas mayores de ..” me lo como” ¿Sabes que sensación te digo? Él fue quien me tendió la mano y me ayudo ese fatídico día. Le daba igual que viajara sola, que fuera mujer o que fuera turista, su karma le dijo tienes que darle alojamiento a esta pobre chica y así fue. Nada más entrar por esa puerta media destrozada, en medio de una calle caótica, sentí como si me esperara. ¿Puede ser que mi destino fuera llegar hasta este buen hombre? No me pregunto nada, solo me vio y me dijo, tengo habitaciones. No se si fue mi cara de estar pasando una mala situación o que fue lo que vio, pero no hicieron falta las palabras. Ahí estaba él, detrás de esa “recepción”, sonriéndome y diciéndome bienvenida. Solo me faltó llorar lo digo en serio.¿ Sabes que es sentirte así a miles de kilometros, donde muy pocos hablan inglés y casi nadie te entiende?, es muy duro. Menos mal que soy un poco “pasota” como diría mi padre y suelo adaptarme bastante bien a todo tipo de situaciones, sino, creo que me hubiera dado media vuelta y hubiera regresado a España. En ninguno de mis viajes me había pasado nada similar.

Después de descansar un par de horas el señor de la recepción me invitó a un té para hablar. Al parecer las mujeres que somos turistas y viajamos solas no solemos ser muy bienvenidas. Me dijo que cuando me vio, su interior le dijo que no me podía decir que no, aunque creo que este gran hombre no es capaz de decirle no a nadie. Estuvimos hablamos un rato, le conté un poco de nuestra cultura y de cuales eran mis planes en los siguientes días. Me explico un poco sobre su religión y sobre el hacer el bien en esta vida, algo que por regla general los hindúes llevan muy adentro porque les garantiza un mejor futuro de reencarnaciones. 

En ese mismo lugar, después de visitar las cuevas de Ajanta, me tropecé con otro señor amable en la guagua (bus) . Es raro que los señores se dirijan a las mujeres, porque como ya sabemos esta cultura es muy machista, algo que durante mi viaje pude apreciar. Me dijo que su hija estaba estudiando inglés y que tenía pensamientos de visitar España. La encontramos al bajar de la estación y una cosa llevó a la otra, y acabé cenando en su casa con su enorme familia. ¿Quizás el destino me estaba recompensado por todo lo que me hizo pasar? No se lo que fue,  pero me sentí muy acogida. Charlamos durante horas, nos sacamos miles de fotos y nos grabamos en video. Me lo pase genial con ellos. Muchos me dijeron que estaba loca, que como me había ido a cenar a casa de un familia. Lo hice porque tenia el sentimiento de que eran buena gente y así fue, me llevé una de las mejores experiencias del viaje.

Cena en familia

El lenguaje no fue un obstáculo

La comida de la India es riquísima, aunque para mi tiene un fallo, que es demasiado picante. Da igual que les digas que no te pongan picante, porque te lo pondrán igual. Si te descuidas pica hasta el agua jaja. Su estilo de vida es el vegetarianismo y es casi imposible encontrar algo de carne en el país. Cuando la encuentras, la diferencia de precio es bastante importante. La gastronomía de la India se caracteriza por la multitud de especias que utilizan.

Tras llegar a España con mi experiencia en la India, hice un balance de todo lo vivido y saque un millón de cosas positivas. Volver a la zona de confort me ayudó a ordenar todos los sentimientos vividos durante ese mes. Durante mi viaje había pasado malos momentos pero también viví muchísimos buenos. Conocí gente maravillosa y descubrí una cultura impresionante. También hice mi primer viaje en solitario y por ello le tengo un cariño especial a este país.

Quería conocer más sobre la India, sentía de nuevo esa curiosidad, así que, un año más tarde, mi dedito clickeador pulsó comprar vuelo hasta Bombay. De nuevo tenía el billete comprado y no tenía a nadie que se apuntara a mi aventura por el sur de la India y Sri Lanka. Finalmente y tres días antes del vuelo se apuntó una amiga mía de la facultad que vive en Cantabria.

La llegada a Bombay me hizo recordar mi paso por la India un año atrás, allí estaba de nuevo en el país del caos.

Bombay

Disfrutamos unos días de Bombay y mi amiga un poco asustada se fue habituando. No es fácil, lo sé, cada uno tiene su tiempo y ella también lo necesitaba. Hoy por hoy dice que todavía no vuelve a la India, aunque le gusto lo que vivió.

Aquí te dejo el diario de los dos primeros días en Mumbai

Estación central de Mumbai

Una cosa que me llamó la atención y que nunca hubiera imaginado del sur, es que es una India completamente diferente a la del norte. Es una India mas hippie, más relajada, acostumbrada a convivir con turistas y ver a las mujeres “destapadas”, una India más liberal y algo bastante más abierta . Me sorprendió muchísimo y para bien, me sentí menos tensa.

Nos recorrimos el sur del país en transporte publico, algo que fue bastante acertado en esta zona. A diferencia de la zona norte, moverte en guaguas nocturnas (bus) o trenes nocturnos es buena alternativa, así ahorras noche de hotel y horas del día. Aunque el aspecto negativo también hay que decirlo, fueron muchas horas en transporte público donde las personas van hacinadas y la conducción no es buena. Las horas en guaguas nocturnas se resumen a horas de movimiento sin dormir y golpes en la cama.

Mi experiencia en la India

Bus nocturno desde Mumbai hasta Hampi

Una de las ciudades que esconde el sur es Hampi, sus ruinas y el buen rollito de este sitio nos dejaron con la boca abierta. Cruzando el río y de manera tonta me doblé el pie, estuve tres días con el tobillo inflamado, morado y casi sin poder apoyarlo. Hay que tener en cuenta estos posibles percances y tener un buen seguro médico. Finalmente y gracias a que las dos éramos enfermeras puede sobrevivir con pinchazos de analgésicos, anti inflamatorios y vendajes. En cualquier sitio puede pasarte algo y de la manera más tonta como me pasó a mi, así que … llévate un buen seguro de viajes aquí

Aunque pensaba que la India no tenía buenas playas encontré sitios con verdadero encanto y con playas muy bonitas. Hicimos trekking por la zona en busca de calas y dimos con lugares preciosos que pudimos disfrutar completamente solas. El rollito hippie abundaba en la zona y eran muchos los bares con música a pie de playa, lugares perfectos para desconectar y sentir la paz que esconde la India.

Mi experiencia en la India

Playas escondidas en Gokarna

Como ya dije un poco más arriba, el sur de la India es otra India. Durante el trayecto nos encontramos gente maravillosa, hicimos amigos de muchos lugares del mundo y salimos de la suciedad y polución, para encontrarnos con lugares llenos de verde y un aire bastante limpio para respirar, una bocanada de aire fresco al sur de la India. ¿Quién lo diría verdad?

Aunque en la India hace calor, zonas como Ooty hizo que lo pasáramos un poco mal. Durante el día podíamos estar en camisa corta, pero al llegar la noche, la bajada de temperaturas fueron bastante dura e íbamos poco preparadas . Eso sí, los paisajes en esta zona son increíbles y su gente es muy amable y curiosa.

Aquí vivimos una experiencia surreal que nunca había visto de manera tan heavy durante mis días en India. Estábamos esperando la guagua para ir a Cochin completamente solas, no había nadie a nuestro alrededor. Al llegar la guagua, apareció gente corriendo de la nada y con la guagua en marcha, aún sin pararse,  comenzaron a trepar por las ventanas, puertas y techos. Nosotras salimos corriendo porque nos esperan seis horas de trayecto y si no encontrábamos sitio tendríamos que ir de pié. La entrada por la puerta fue caótica, casi morimos aplastadas. Luchamos para entrar entre empujones, maletazos, bolsazos, los olores a sudor y los gritos de la gente. Lo peor de todo es que esta era la última guagua que salía y no podíamos perderla. Finalmente y debido a la agilidad trepadora de los demás, fuimos seis horas de pie. ¿Pueden imaginarse seis horas de trayecto por las carreteras mal mantenidas de la India? fue horroroso.

Mi experiencia en la India

Paisajes de Ooty

Tras visitar varias ciudades donde sin problemas puedes llevar pantalones cortos, prendas ajustadas, vestidos o camisas de tirantes, algo prácticamente impensable en la zona del norte, llegamos a lo que considero el top 10 del sur, Kerala.

Kerala es el paraíso verde en el corazón de la India. Vivimos una fantástica experiencia a bordo de un “Kettuvallam” por los backwaters. Navegar a ritmo lento, escuchando el sonido de los pájaros, observando la vida local, disfrutando de los atardeceres y de sus palmeras y mecidas por el vaivén del barco, fue una de las mejores experiencias del viaje. El tiempo se había parado y pudimos encontrar ese confort sentimental que necesitábamos para seguir nuestro viaje.

Mi experiencia en la India

Backwaters de Kerala

Mi experiencia en la India

Kerala

La gente es encantadora y adora al turista, les encanta sentarse a charlar sobre sus experiencias de la vida de manera sonriente y dando igual lo mal que lo hayan pasado en el pasado. Es una pena que se me perdiera la cámara en Sri Lanka, tenía fotos maravillosas de su gente.

Tras quince maravillosos días se acabó mi segundo viaje por la India y nos pusimos en marcha para llegar hasta Sri Lanka (nuestra ruta por Sri Lanka aquí). Pero los que me conocen sabe que no se quedará aquí … Nos volveremos a ver caótica India.

Puedes consultar más post sobre la india aquí.

Espero que mi experiencia en la India te acerque un poco más a ella y sientas al leerlo lo que llegué a sentir yo estando allí.

 

Espero que les haya gustado este post!! Nos vemos en el siguiente viajeros. 

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Katia
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Katia

Ya te lo he dicho en alguna ocasión, pero me encanta tu manera de escribir, de expresarte, tienes la capacidad de transportarnos al lugar, me imaginé por un momento en esa guagua con la gente trepando!! Jajaja Un besazo preciosa!!❤️

El mundo es mejor contigo
Invitado

Me ha encantado este post!! Creo que es mi favorito, he disfrutado muchísimo leyéndolo y tu primera experiencia en la India me ha impactado muchísimo. Eres una valiente y todas las fotos me han llegado al corazón, sobretodo la que estás sentada en el suelo con un bebe en brazos y una mujer al lado…SIN PALABRAS!!!!

Tatiana y Ruben
Invitado
Tatiana y Ruben

Nenaaa sensacional!!!! La India me espera y quien mejor para acercarme a sus sorpresas , que tu!!!! Ha sido increíble leerte!!!!muuuuak

Ascen
Invitado

Que pasada de post. He flipado con el templo de las ratas y sin duda cuando vaya quiero conocer el sur. El verde, las calas y la naturaleza me llama mucho más la atención que la ciudad.

Creo por lo que cuentas que es un viaje más interno que externo así que estoy deseando que algún día a mi también la India me llame.

Es precioso!

Carla
Invitado

A medida que iba leyendo iban aumentando mis ganas de conocer la India y mi miedo a ese país. A partes iguales. Leía tus experiencias bonitas y pensaba en lo maravilloso que sería poder vivirlas y luego leía las experiencias malas y pensaba que no sería capaz de sobrevivir en un entorno así. Pero ya te lo dije ayer, me parece admirable, y conozco más mujeres que han viajado solas a la India y han vuelto encantadas, así que sé que algún día me quitaré los miedos y visitaré el Taj Mahal, el templo de las ratas, las playas paradisiacas… Read more »

2almasviajeras
Invitado

Bueno la próxima vez que me digas que no sabes escribir, rompo contigo! Está genial, ha sido como teletransportarme a la India, con ratas incluidas! Me ha gustado mucho, me encantaría ir a la India contigo!!!! 😁 vamos¿¿

Lidia
Invitado
Lidia

Me emocione leyendo tu historia, realmente yo viví algo muy similar a lo que tu explicas perfectamente. El año pasado estube un mes en la India y sentí exactamente eso que describes. La verdad que narras perfectamente esas sensaciones que provoca rechazo y amor a la vez… Pero sin duda tu valor dice mucho de ti. Al final debemos haber lo que el corazón nos dicta y los que vamos una vez a la India creo que siempre escucharemos esa llamada… Yo ya estoy pensando el el segundo viaje 😉

Marina
Invitado

¡Eres una valiente, Vero! India es durísima pero, además de tener monumentos preciosos, merece la pena ir sólo por ver el contraste tan radical con nuestro mundo. Al contrario que contigo, confieso que es el único país al que no me apetece volver en un principio… pero según va pasando el tiempo, lo malo se va disipando…. y, oye ¡nunca digas nunca! Aún así, estoy como tú encantada de haber vivido esa experiencia 😉 Por cierto, ¡menudos fotones!

Carolina García
Invitado

Hola!!! Que hermosas fotos!! Que cámaras utilizas y que programas usas para editar?

Carolina
Invitado
Carolina

Porfa Sinohasviajado, me encantaría que respondas 🙁 Tengo un viaje pronto y me encantaría una cámara como la tuya

nora
Invitado
nora

Hola!!!
Estoy recién llegada de mi 3er. viaje a la India…he hecho prácticamente tu mismo recorrido…1ero. Rajasthan…luego el Sur…y esta vez el Norte…qué decirteeeeeee…Dharamsahla…Amristar…Rishiskes…sólo pienso en volver!!!!
Hermoso tu relato, me sirvió para revivir emociones…gracias!!!!!!!

Sergio
Invitado
Sergio

Genial tu relato, muy buen aporte. Me entretuve bastante y me transportaste por un instante a ese fascinante lado del mundo. Saludos, desde Valparaíso, Chile, Sudamérica. 23:21 12/05/2018

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